Se usa para aromatizar mantequillas, vinagres, pescados, pollo, huevos y salsas clásicas como la bearnesa o las “finas hierbas”
Tradicionalmente se emplea para facilitar la digestión, evitar la formación de gases (propiedad carminativa) y estimular el apetito. También se le atribuyen propiedades antiinflamatorias, analgésicas y protectoras para el estómago.



